¿Qué dice la Biblia sobre Muhammad?

Según la Biblia, Dios le dijó a Moisés, que la paz sea sobre él:

 

“Un profeta como tú les levantaré en medio de sus hermanos; pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo le mande.”, (Reina-Valera 1995, Deuteronomio 18:18).

 

El profeta descrito en el el versículo anterior debe tener las tres características siguientes:

  1.  Él será como Moisés.
  2.  Él vendrá de los hermanos de los Israelitas, es decir, ismaelitas.
  3.  Dios pondrá Sus palabras en la boca del profeta y él comunicará todo lo que Dios le mande.

 

Veamos de qué Profeta estaba hablando Dios.

 

  1.  Profeta como Moisés

 

Algunas personas piensan que esta profecía se refiere al Profeta Jesús, que Dios le dé paz. Pero, aunque Jesús* fue un verdadero profeta de Dios, no es el profeta del que se habla aquí. Él nació milagrosamente, y finalmente, Dios lo elevó a los cielos milagrosamente. Por otra parte, Muhammad* se parece más a Moisés*, ambos nacieron de una manera natural y ambos murieron de una muerte natural.

[Leer más: Un profeta como Moisés]

 

  1.  De entre los Israelitas

 

Abraham* tuvo dos hijos, Ismael* e Isaac* (Génesis 21). Ismael* se convirtió en el abuelo de la nación árabe, e Isaac se convirtió en el abuelo de la nación judía. El profeta del que se habla, no vendría de entre los propios judíos, pero de entre sus hermanos, los Ismaelitas.  Muhammad*, un descendiente de Ismael, es de hecho ese profeta. [Haga clic aquí para obtener información sobre la creencia del Islam en Abraham.]

 

  1.  Dios pondrá Sus palabras en su boca

 

“Ni el contenido de la revelación, ni su forma, eran idea de Muhammad.  Ambas fueron traídas por el ángel, y la tarea de Muhammad era sólo repetir lo que oía.” (Religiones Mundiales de la Antigua Historia al Presente, por Geoffrey Parrinder, p. 472)

 

Dios envió al ángel Gabriel* para enseñar a Muhammad* las palabras exactas que debería repetir a la gente.  Las palabras no son por tanto suyas; no procedían de sus propios pensamientos, pero fueron puestas en su boca por el ángel. Esto está escrito en el Corán, palabra por palabra, tal y como vino de Dios. [Leer más: Los Ángeles en el Islam]

 

Ahora que ya sabemos a qué profeta hay que escuchar, ya que, según la Biblia, Dios dice, “Pero a cualquiera que no oiga las palabras que él pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuenta.” (Reina-Valera 1995, Deuteronomio 18:19).

 

*Que Dios le dé paz