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El Profeta y la misericordia con los animales

El concepto del profeta, en lo referente a la misericordia con los animales, se basa en una visión equilibrada que combina los intereses del Hombre con la misericordia y la compasión por el animal. Es un concepto que no permite crueldad, mal uso, ni conveniencia absoluta, y no ignora las necesidades humanas de alimentos ni las condiciones de vida que requieren el uso de animales. Por lo tanto, al Islam -que no permite abusar de los animales, dañarlos, o cargarlos más de los que pueden- no le añaden nada las llamadas de grupos de Protección al animal, que pretenden prohibir la matanza de animales con el pretexto de la protección de sus derechos.

El Profeta -la paz sea con él- estableció que la compasión de los animales sea una de las puertas para entrar en el Paraíso, y que la crueldad con ellos un motivo de la en-trada en el Infierno.

En un hadiz narrado por Al-Bujari y Muslim, Abu Huraira -que Allah esté complacido con él- relata que el Mensaje-ro de Allah – la paz sea con él – dijo: «Mientras que un hombre caminaba, tuvo mucha sed; encontró un pozo; bajó para beber agua y al salir vio a un perro con la lengua afuera, tratando de lamer el barro para buscar un poco de agua con que aplacar su sed. El hombre se dio cuenta de que el perro estaba sufriendo, sintiendo la misma sed que él tenía antes. Volvió a bajar al pozo, llenó su zapato con agua y le dio al perro de beber. Dios le perdonó sus pecados por esta acción. Preguntaron al Profeta (saw): «Oh, mensajero de Dios, ¿Hay recompensa por mostrarse compasivo con los animales? Respondió él: Hay recompensa por mostrar compasión hacia cualquier ser viviente.

Y también se narra de Abu Hurairah -que Allah esté com-placido con él – dijo: El Mensajero de Allah – la paz sea con él – dijo: “mientras que un perro giraba por un pozo, casi le mataba la sed, le vio una prostituta de los hijos de Israel; se quitó su zapato, lo llenó con agua y le dio de be-ber. Allah le perdonó sus pecados a causa de ello”.

Por otra parte, Al-Bujari y otros, relatan de Ibn Umar – Allah esté complacido con él – que El Mensajero de Allah – la paz sea con él – dijo: “Una mujer entró en el Infierno por haber encerrado una gata: ni la alimentó, ni la dejó comer de lo que hay en la tierra”.
En otro relato se lee: “Una mujer entró en el Infierno por haber encerrado una gata hasta que murió: ni la alimentó, ni la dejó comer de lo que hay en la tierra”.

El Profeta -la paz sea con él- trataba bien a los animales y era misericordioso con ellos.

En este sentido Ahmad y Abu Dawud -corregido el Hadiz por Ahmad Shaker– relatan de Abdullah ibn Yafar -que Allah esté complacido con ambos- que el Mensajero de Allah entró en un local de un hombre de los Ansar (los musulmanes de Medina) encontrándose un camello. El animal, cuando vio al Profeta derramó unas lágrimas. El Mensajero de Allah se acercó al camello, le limpió la parte trasera de su cabeza, con lo cual el animal se quedó calmado. Entonces preguntó: “¿de quién es este camello? ¿Quién es el dueño de este camello?”. Vino un chico de los Ansar, y dijo: “Es mío, oh Mensajero de Allah”. El Profeta dijo: “¿no temes a Allah en esta bestia, que Él te ha dado? Se quejó de ti, porque le dejas con hambre y le cargas mucho trabajo”.

El hadiz nos muestra la misericordia del Profeta – la paz sea con él – y cómo fue a calmar el dolor de un camello y prohibió a su propietario hacerle daño. De las palabras del Profeta “¿no temes a Allah en esta bestia?” se muestra que la compasión hacia los animales forma parte de temer a Dios Todopoderoso.

Abu Dawud, Ahmad e Ibn Juzaimah – y se corrige el hadiz por Shuaib El Alarnawt – relatan que Sahl Ibn Alhandhalia – que Allah esté complacido con él – dijo: «El profeta – la paz sea con él – vio a un camello cuyo estómago se había pegado a su espalda, y dijo: “Temed a Allah en estos animales que no hablan. Montadlos buenos, comedlos buenos”.

Al Tabaraani, Abu Naim, Ibn Mayah, El Tahawy, Adara-qutni y al-Baihaqi – y se corrige el hadiz por Al Albani – relatan de Aisha, que Allah esté complacido de ella, que el Profeta -la paz sea con él – acercaba la olla a una gata para que bebiese; y luego hacía la ablución con el agua que sobraba.
Este hadiz -y otros muchos- muestran que el Profeta fue misericordioso en el trato con los animales.

El Profeta pone estricto control a la hora de degollar animales, pues el hadiz narrado por Abu Dawud, An Nasai y otros, dice que Shaddad ibn Aws dijo: “He escuchado dos recomendaciones al Mensajero de Allah, la paz sea con él: que Allah prescribió la caridad en todo, pues si matáis matad bien y si degolláis un animal, degolladlo bien; tenéis que afilar bien el cuchillo, y colocar bien el animal”.

Ahmad e Ibn Mayah relatan que Ibn Umar dijo: el Mensa-jero de Allah – la paz sea con él – ordena afilar el cuchillo, ocultar al animal que se degüella del otro animal, y dijo: Si alguno de vosotros quiere degollar, que lo haga rápido”.

Así en un hadiz incluido en las Sunan de Abi Dawud, se prohíbe sacrificar al camellito hasta que sea ibn majad (es decir, en el segundo año de vida) o ibn labun (en el tercer año). No he querido citar el texto del hadiz por lo difíciles que resultan sus palabras.

An Nasai, Al Hakim – en un hadiz clasificado como sahih (verídico) por Sheij Ahmad Shakir – relatan de Ibn Amr – que Allah esté complacido con ambos – que el Profeta – la paz sea con él – dijo: “Todo hombre que mata a un pájaro o algo más grande, sin derecho, rendirá cuenta de ello an-te Dios en el Día de la Resurrección”. Se dijo: Oh Mensaje-ro de Allah, ¿Cuál es su derecho? Él dijo: “el derecho a ser sacrificado para que se coma y que no le cortes la cabeza para tirarla”.

El Profeta -la paz sea con él- autoriza la cría de animales, beneficiarse de ellos, e incluso para entretenerse y jugar con ellos, como se señala en el hadiz de Anas ibn Malik narrado por al-Bujari:
El Profeta, la paz sea con él, era el mejor de las personas en cuanto al trato. Yo tenía un hermano que se llamaba Abu Omair, que quizás entonces acababa de ser destetado. Cuando el profeta venia, le decía: “¡Oh, Abu Omair ¿qué pasó con el pajarito?» A veces llegaba la hora de una oración estando en nuestra casa, y entonces ordenaba que trajeran la alfombra que estaba debajo de él; se la limpiaba y a continuación rezábamos detrás de él.
Este hadiz que permite entretenerse con los pájaros no significa dejar que estos animales mueran de hambre; esto es haram, como se ha dicho en un el hadiz que se refiere a la mujer que entró en el Infierno por haber encerrado una gata sin darla de comer. Tampoco significa cargar al animal más de lo que pueda soportar.

Al-Bujari y Muslim relatan de Abu Huraira – Allah esté complacido con él – que el Mensajero de Allah – la paz sea con él – dijo: “Mientras un hombre conducía una vaca, la montó y la pegó; ella dijo: Nosotras no hemos sido crea-das para eso, sino para arar”.

El hadiz señala que cada animal tiene una función. Por lo tanto no se puede montar una vaca, porque no fue creada para eso; en cambio puede ser utilizada para la labranza, y aprovechar su leche y su carne.

Y también el Mensajero de Allah – la paz sea con él – prohibió dañar a los animales. Al Bujari y Muslim relatan de Ibn Umar – que Allah esté complacido con ambos – que el Mensajero de Allah – la paz sea con él –maldijo quien use un ser vivo como blanco de tiro (por diversión).

Muslim, narró de Ibn Abbas – que Allah esté complacido con ambos – que el Profeta -la paz sea con él – pasó por un burro que había sido marcado en la cara y dijo: “Allah maldiga a quien le marcó”. Este significado figura en mu-chos hadices.

Abu Dawud narró que Abu Masud – que Allah esté com-placido con él – dijo: «Estábamos con el Mensajero de Allah – la paz sea con él – en un viaje, y se fue al baño; vi-mos un ave con dos avecillas; nosotros cogimos las aveci-llas, llegó el pájaro y empezó a temblar; entonces el Profeta – la paz sea con él – se acercó y dijo: “¿Quién im-portunó a este pájaro en sus dos hijos? Devolvedle las avecillas”.

Al-Bujari y Muslim narran de Anas que el Profeta – la paz sea con él – prohíbe que los animales sean encerrados y golpeados hasta que mueran.

Existen textos del Corán y de la Sunnah que prohíben el genocidio o la matanza en masa de especies de animales, e instan a salvar la especie del peligro de la extinción para el mantenimiento del equilibrio ecológico. Esto es lo que se entiende de esta aleya: “Cuando llegue Nuestro designio y (como señal de ello) el agua brote de la tierra (e inunde todo), haz subir a ella una pareja de cada especie, embarca a tu familia, salvo a quienes de ellos decretamos que serian destruidos, y a los creyentes. Y ciertamente unos pocos creyeron en él (Sura de Hud, aleya 40)

La aleya señala que Alla ordenó a su rofeta Noé cuando se produce la inundación, llevar un macho y una hembra, de todas las criaturas, para que pudiesen reproducir de nuevo.

Al-Bujari en su Sahih, relata también, que Abu Huraira – que Allah esté complacido con él – dijo: “Oí al Mensajero de Allah – la paz sea con él – decir: “Una hormiga picó a uno de los profetas, y éste ordenó encender fuego en una colmena de hormigas. Y Dios le reveló: “porque una hor-miga te picó, ¿quemas toda una nación (de hormigas) que menciona a Dios?” En otra versión del hadiz. Se lee: “¿Por qué no quemaste una sola hormiga?”

Abu Dawud, Tirmidhi, An Nasai y otros – en un hadiz re-cogido por Al Albani – relatan de Aisha – Allah esté com-placido con ella – que el Mensajero de Allah – la paz sea con él – dijo: “Si los perros no fueran una nación, hubiera ordenado matarlos todos; matad (solamente) los muy negros de ellos”.

Aunque los árabes no querían a los perros y se alejaban de ellos, el Profeta – la paz sea con él – no les permitió ma-tarlos en masa.

La cosa más significativa que se narra respecto a la mise-ricordia por los animales en la Sunnah es la prohibición de la maldición de los animales. La prohibición del abuso moral de los animales es un nivel no alcanzado nunca por las religiones o filosofías en ningún momento, ni siquiera en la época actual, en que abundan los escritos sobre derechos de los animales.

Muslim narró que Abu Ad Darda dijo: «El Mensajero de Allah -la paz sea con él – dijo: “Los que maldicen no serán intercesores en el Día de la Resurrección”.

Ahmad relata que Abu Barzah dijo: Era un burro o un camello que llevaba una esclava, y alguna carga; pasaban entre dos montes, y el camino se hizo estrecho. Entonces vio al Mensajero de Allah, la paz sea con él. Ella dijo: «¡Que Dios maldiga la montura”. Entonces el Profeta, la paz sea con él, preguntó “¿quién es el propietario de esta esclava? No nos acompañe un burro o camello que lleve la maldición de Allah Todopoderoso”.

Pero si alguien dijera: ¿Acaso el Islam prohíbe terminan-temente la matanza de animales y montarlos? Nosotros respondemos: muchos textos permiten el sacrificio de animales, comer su carne, montarlos y beneficiarse de su leche, carne y pieles después de ser curtidos, excepto los mencionados en un texto que prohíbe casos tales como comer la carne muerta, o la carne de cerdo. No procede en absoluto interpretar los textos del Corán diciendo que han prohibido esas cosas. En cambio, hay severa adver-tencia contra quien prohíbe algo que Dios ha permitido. Esto seria labor de idólatras.

El Todopoderoso dice: “Y decían, según lo que inventa-ban: Este ganado y esta cosecha están vedados (consa-grados a sus ídolos) y nadie, excepto quien nosotros queremos, puede comer de ello, y este otro ganado está vedado para la carga. Y también había otros ganados a los que no mencionaban el nombre de Allah (al momento de se degüello, sino a sus ídolos); y todo esto era una mentira inventada acerca de Allah. Pero Él les castigará por sus mentiras” (sura Al Anaam, Los Rebaños, aleya 138)

Y dice también: “Diles: Oh, idólatras, Allah os ha provisto de sustento, pero vosotros considerasteis lícito una parte y prohibisteis otra. ¿Acaso Allah os concedió autoridad para ello, o inventáis mentiras acerca de Allah?” (Sura de Yunus, Jonás, aleya 59)

Y también decimos: Los que hablan de estas cosas perte-necen a países ricos con muchos recursos ¿pueden servir sus llamamientos en los países de bajos recursos o en países con hambre? La ley de Dios es válida para todos ellos. No se puede decir que los alimentos vegetarianos son suficientes del todo para la población del planeta. No hay pruebas de que fuera suficiente en cualquier momen-to. Por otra parte, los médicos han hablado mucho sobre la importancia de la proteína animal, y, según ellos, no hay pruebas de que el hombre pueda obtener todas sus necesidades nutricionales de las plantas, sino todo lo contrario. Asimismo, los que hablan pertenecen a países que cometen crímenes contra los humanos y no les im-porta; y hacen caso omiso de derechos humanos. ¿Acaso la salvación de los animales tiene más importancia que la compasión para con los hombres? Por último, el llama-miento a limitarse a los vegetales ha sido llevado a cabo por algunas personas en algunos países en el mundo, pero no se ha podido aplicar hasta ahora en ninguna de las sociedades humanas. Vale la pena mencionar que los Es-tados Unidos de América, el Reino Unido y otros países del mundo clasifican muchas de las organizaciones de los derechos de los animales como asociaciones terroristas que amenazan la seguridad de la sociedad, debido a que algunos de ellos han llevado a cabo sabotajes en algunos animales de granja y aves de corral.

Nosotros creemos en lo Allah y Su Mensajero nos han ordenado a nosotros. Creemos que en toda la tierra nadie es más compasivo y más amable con las criaturas de Dios que el Profeta Muhammad – que Allah le bendiga a él y a su familia. Allah Todopoderoso le describe así en su libro: “Sólo te hemos enviado como misericordia para todas las criaturas”.

 


Source: https://www.islamland.com/esp/articles/el-profeta-y-la-misericordia-con-los-animales

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