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Primer Jutba:
Alabado sea Al-lah que creó a los seres humanos con la predisposición natural por aquello que la razón encuentra encomiable, lo reafirmó con aquello que le reveló al Mensajero, fueron creados por Al-lah con esta predisposición natural, y también fueron ordenados a tenerla como acto de adoración. Y atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-lah, Único, sin socio alguno, las mentes son incapaces de conocer la sabiduría de Sus actos, todas las dificultades se someten ante Su poderío e inmensidad, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, aquel que fue enviado con la religión monoteísta de Abraham, a quien Su señor escogió y lo guió al camino recto, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con su familia y compañeros, y con todos aquellos que sigan su método firme.

Procediendo:
¡Hermanos musulmanes! Teman a Al-lah, Glorificado sea, sean firmes en esta religión, sean monoteístas apegados a esta predisposición natural en la que han sido creados, y esto lo conseguirán purificando el interior y el exterior. En cuanto al interior: purificar el corazón de adorar a otros junto a Al-lah, y adorarle solamente a Él y obrar rectamente; y en cuanto a purificar el exterior, es parte de ello lo que se reporta en Sahih Muslim de ‘Aisha, que Al-lah esté complacido con ella, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Diez asuntos son parte de la Fitra (predisposición natural en la que Al-lah ha creado al ser humano): recortarse el bigote, dejar crecer la barba, usar el Siwak (cepillo de dientes hecho de las ramitas del árbol Arak; en la actualidad el cepillo de dientes convencional cumple con esta misma función), aspirar agua con la nariz (para limpiarla), cortarse las uñas, lavarse entre los dedos, depilarse las axilas, afeitarse el pubis y lavarse las partes privadas con agua”, dijo el transmisor de este hadiz: “Y olvidé la décima, pero puede haber sido enjuagarse la boca”. Y en el hadiz que reporta Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, se menciona que la circuncisión es también parte de la Fitra.
Como vemos, todos estos asuntos son parte de la limpieza e higiene personal que la predisposición natural y toda mente racional aprueban, y la Ley Islámica también incita a ello.

Recortarse el bigote: dejarlo crecer propiciaría la retención de suciedades que salen de la nariz, y por ende cada vez que bebiera algo las transmitiría a la bebida, de ahí que la Ley Islámica y la Fitra ordenen recortarlo.

En cuanto a dejar crecer la barba y no recortarla ni afeitarla ni depilarla, es porque Al-lah la ha creado como una importante distinción entre hombres y mujeres, además de ser un signo de hombría y fuerza, por eso empieza a crecer cuando la persona está llegando a la pubertad y se va haciendo más fuerte, cuando se requiere de él mucha entereza, cuando empieza a cargar con responsabilidades en la vida; en cambio, cuando todavía es un niño no le crece, puesto que todavía no carga con ninguna dificultad, pero debido al decreto de Al-lah, Su ley y la Fitra, la barba es signo característico de los hombres y ha ordenado dejarla crecer. Del mismo modo, el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, al decir: “Sean diferentes de los idólatras; recórtense el bigote y dejen crecer sus barbas”; por ello, tanto el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, como sus compañeros fueron guiados a la Fitra, se dejaban crecer sus barbas; y la mejor guía es la guía del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y sus compañeros, pues ellos fueron los que fielmente lo siguieron y estaban en el camino recto. Por tanto, afeitarse la barba es ilícito, se considera una desviación de la predisposición natural en la que Al-lah nos ha creado, supone desviarse del camino del Mensajero y sus seguidores, para en su lugar asemejarse a los idólatras y cambiar la creación de Al-lah, Alabado sea, sin Su permiso.

Y esta orden no es algo simple y sin ninguna importancia –como creen algunas personas–, por el contrario, es un acto de adoración más que nos ha ordenado el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y el principio básico con respecto a las órdenes del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es que implican obligatoriedad y son actos de adoración, en tanto que no haya alguna prueba que indique que no sea obligatorio. Dijo Al-lah, Glorificado sea: {No tratéis al Mensajero con el mismo trato que entre vosotros, y sabed que ciertamente Al-lah conoce a quienes de vosotros se retiran con disimulo [sin pedir permiso]. Y que aquellos que desobedezcan las órdenes del Mensajero de Al-lah [y rechacen su Mensaje] estén precavidos, no sea que les sobrevenga una desgracia o los azote un severo castigo} [Corán 24:63], la “desgracia” mencionada en el versículo hace referencia a la desgracia en la religión, es decir, que la persona rechace seguir la orden del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y debido a ello su corazón albergue desvío que sea la causa de su destrucción. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ha ordenado dejarse crecer la barba y diferenciarse de los idólatras; y aunque haya idólatras que también se dejen crecer la barba, nosotros no abandonamos la orden del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, puesto que son ellos quienes nos están imitando, y no nosotros a ellos.

Igualmente, es parte de la Fitra el uso del Siwak, puesto que con ello se limpian los dientes y se purifica la boca, y se hace muy recomendable a la hora de hacer la ablución, antes de cada oración, al despertarse, al entrar a casa, ya que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo primero que hacía al entrar a casa era cepillarse sus dientes.

También es parte de la Fitra el aspirar agua con la nariz, puesto que así se limpia; cortarse las uñas, ya que si son largas retienen mucha suciedad que acabaría dañando a la persona; lavarse entre los dedos es otra característica de la Fitra, porque es una parte donde se acumula la suciedad y por ello hay que limpiarla.

Asimismo, depilarse las axilas es parte de la Fitra, de lo contrario desprendería muy malos olores, por ello se recomienda la depilación, para elimina el bello o lo rebajarlo considerablemente; quien no lo depile, que se lo afeite completamente. Afeitarse el pubis es beneficioso para la vejiga, y no afeitarlo podría causar la acumulación de suciedad, lo cual podría provocar diversas infecciones.

Y el intervalo de tiempo que ha establecido el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, para recortarse el bigote, cortarse las uñas, depilarse las axilas y afeitarse el pubis, es que no sobrepase las cuarenta noches (lógicamente, esto se entiende como lo máximo, siendo lo recomendable hacerlo mucho antes).

En cuanto a lavarse las partes privadas, es también parte de la Fitra, puesto que limpia e higieniza los lugares de donde salen la orina y las heces; asimismo, la circuncisión es parte de la Fitra, ya que de esta forma es más completa la purificación, y se recomienda hacerla cuando todavía se es un niño. Me refugio en Al-lah de Satanás, el lapidado. Dijo Al-lah en el Corán: {Conságrate [¡Oh, Muhammad!] al monoteísmo, que ello es la inclinación natural con la que Al-lah creó a los hombres. La religión de Al-lah es inalterable y ésta es la forma de adoración verdadera, pero la mayoría de los hombres lo ignoran. Arrepentíos ante Al-lah, temedle, haced la oración y no seáis de los que Le atribuyen copartícipes, Pues éstos alteraron su religión y formaron sectas; y cada una de ellas está conforme con lo que cree}[Corán 30:30-32].
Que Al-lah, Glorificado sea, nos bendiga con lo que leamos y entendamos del Corán, y nos beneficie con la compresión de Sus sabios signos.
Le pido a Al-lah, Glorificado sea, perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.

Segundo Jutba:
Las alabanzas son para Al-lah, tan numerosas como Él ha ordenado, le agradezco, pues ha decretado el aumento de bendiciones para quien sea agradecido; y atestiguo que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Al-lah, Único, sin socio alguno, aunque ello disguste a los asociadores e incrédulos; y que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con el Mensajero de la guía, Muhammad Ibn Abdullah, su familia y buenos compañeros.

Procediendo:
¡Siervos de Al-lah! El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía decir en sus sermones el día viernes: “Ciertamente, el mejor discurso es la Palabra de Al-lah, y ciertamente la mejor guía es la guía de Muhammad, y el peor de los asuntos son las innovaciones”. Y en efecto así es, la mejor guía es la guía de Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y la guía hace referencia al camino y a la ley que seguía el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en los actos de adoración, las relaciones interpersonales y los atributos internos y externos; y era parte de sus atributos y de su senda recta el dejarse crecer la barba y recortarse el bigote. Dijo Yabir Ibn Samura: “El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, tenía una barba extensa”, ya que se la dejaba crecer, así como los honrados Profetas que le precedieron, la paz sea con ellos. Al-lah, Alabado sea, menciona que Aarón le dijo a Moisés: {¡Oh, hijo de mi madre! No me tomes por la barba ni la cabeza} [Corán 20:94].

Y del mismo modo que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se dejaba crecer la barba, también ordenó a su nación hacerlo, tal como se reporta en Bujari y Muslim, un hadiz de Abdullah Ibn ‘Omar, que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Recortarse el bigote y dejad crecer la barba”, combinando de esta forma entre su orden y la práctica de ello, lo cual refleja que este era su sendero y el de los Profetas que le precedieron. Y el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Ciertamente la mejor guía es la guía de Muhammad”.

Hermanos musulmanes, aferraos al camino de vuestro Profeta porque es lo mejor para vosotros en esta vida y en la otra, aferrarse a su camino ilumina el rostro, otorga apertura y alegría al corazón, y da luz a la capacidad de discernimiento. Ciertamente la buena vida, el deleite del corazón y el alma sólo se consigue con la creencia en Al-lah y obrando rectamente, dijo Al-lah, Glorificado sea: {Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederemos una vida buena y le multiplicaremos la recompensa de sus obras} [Corán 16:97]; más aún, cuando el siervo se aferra a la Ley de Al-lah habiendo otras fuerzas que lo incitan al desvío, esto sin duda alguna multiplica su recompensa y aumenta su fe. Hay hombres a los que se les hace difícil dejarse crecer la barba cuando hay otros amigos suyos que se la afeitan, y al final acaban imitándolos y afeitan sus barbas, ellos son personas que rápido se rinden ante sus deseos y apenas tienen fuerza de voluntad. Pero si el siervo reflexionara detenidamente en esto y comparara entre el beneficio de dejarla crecer y el perjuicio de afeitarla, se le haría muy fácil su cumplimiento –al evidenciar los grandes beneficiosos que tiene dejarla crecer– y quizás haría un gran bien a sus amigos y conocidos, quienes tal vez se animarían a dejársela crecer siguiéndolo a él, sobre todo si tiene un buen discurso y capacidad de convencimiento. Por tanto, la recompensa es mucho más grande si se deja crecer la barba cuando hay otras causas que lo incitan a afeitársela.

Hay personas que piensan que dejarse crecer la barba o afeitársela es parte de las costumbres de cada país, es decir, algo sin importancia alguna, y esto es erróneo, ya que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó dejarla crecer, y toda obediencia a una orden del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es un acto de adoración. Pero suponiendo que fuera una costumbre, ¿qué es mejor? ¿Aferrarse a una costumbre que ordenó el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que la ejemplificó él mismo dejándose crecer su barba, que es la práctica de los Profetas que lo precedieron, así como de todos los antecesores virtuosos (Salaf Salih), de entre los compañeros del Profeta, que Al-lah esté complacido con ellos, y de aquellos que les siguieron correctamente? ¿Es mejor aferrarse a esto o a la costumbre de aquellos que difieren con ellos?

Y el Shaij Al Islam Ibn Taimiah, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, señaló que afeitarse la barba es ilícito, del mismo modo nuestro Shaij Abdurrahman As-Si’di, dijo en uno de sus sermones del viernes: “Oh hombres, teman a Al-lah y aférrense al sendero de nuestro Profeta escogido, obedezcan lo que nos ha ordenado y apártense de todo lo que ha prohibido y advertido; ciertamente nos ha ordenado recortarnos el bigote y dejarnos crecer la barba, nos ha informado que afeitarse la barba o recortarla es una característica propia de los idólatras e incrédulos, y quien se asemeje a un cierto pueblo será considerado (en el Islam) como uno de ellos”, hasta que dijo: “Teman a Al-lah –Oh siervos de Al-lah– y aférrense a su religión, no prioricen otras cosas sobre ella; juro por Al-lah que seguir a la gente corrupta sólo trae humillación y lamentación, pero el seguimiento a nuestro Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, sólo trae piedad, éxito y honra. Y tengan cuidado con teñir vuestro cabello de color negro, pues lo ha prohibido el mejor de entre los siervos”. Estas son las palabras de nuestro Shaij Abdurrahman As-Si’di, que Al-lah lo tenga en Su misericordia.

Y nuestro Shaij Abdul’Aziz Ibn Baz respondió en la Revista de la Universidad Islámica –de Medina–, a una pregunta que decía: ¿Cuál es el veredicto sobre recortarse o afeitarse la barba? ¿Es algo prohibido o simplemente desaconsejable? Contestó: “Los dichos auténticos que se reportan del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, evidencian que es algo prohibido y abominable, es obligación de todo musulmán dejar –de afeitarse o recortarse la barba– y advertir la gravedad de esto, y que el musulmán no se deje engañar por la cantidad de personas que se la afeitan o recortan, pues ciertamente, la Verdad es la que tiene que ser seguida, aunque la gente la abandone”.

¡Hermanos musulmanes! Seguir al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y a sus compañeros es el verdadero desarrollo (y no un retraso), la verdadera fuerza, la belleza que beneficia, la vida llena de felicidad y el futuro más esperanzador. Por desgracia, muchos están entretenidos y distraídos con la vida mundanal, pero llegará un momento en que se darán cuenta y despertarán cuando les llegue la muerte, cuando tengan que abandonar esta vida, sus bienes y su familia, y anhelarán –cuando de nada sirva el anhelo– haber seguido la guía del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y sus generosos compañeros.

Le pido a Al-lah que nos embellezca con los modales de Sus siervos piadosos, Le pido que nos fortalezca con una gran fuerza de voluntad para contrarrestar nuestra pereza y así obrar rectamente y apartarnos de todo lo perjudicial, ciertamente Él es Magnánimo, Generoso, Indulgente y Misericordioso. Me refugio en Al-lah de Satanás, el lapidado; dijo Al-lah, Alabado sea: {Te ordenamos [¡Oh, Muhammad!] que sigas la religión monoteísta de Abraham, que no se contó entre los idólatras} [Corán 16:123].

Pidan bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Dios se los ordena: {Ciertamente Al-lah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él}; y dijo el Profeta Muhammad, sal-lahu ‘alaihi wa sal-lam: “A quien pide a Al-lah, Glorificado sea, una bendición para mí, Al-lah lo recompensa por esta acción con diez bendiciones”.

¡Oh Al-lah! Da bendiciones y paz a nuestro Profeta Muhammad, a sus familiares, a todos sus discípulos y a quienes sigan su guía de buena manera hasta el Día del Juicio. ¡Oh Al-lah! Da tu complacencia a todos los discípulos de Tu Mensajero, de quienes fueron destacados Abu Baker, Omar, ‘Uzman y ‘Ali. Complácete también con todos los seguidores de estas nobles personas, quienes siguen su guía hasta el Día del ajuste de cuentas, y con nosotros los presentes, pues Tú eres en verdad el más Clemente.

¡Oh Al-lah! Enaltece y dignifica al Islam y a los musulmanes, protégenos del mal de nuestros detractores, y líbranos de los problemas del encarecimiento de los productos, la propagación de enfermedades, de la usura y el interés monetario, del adulterio y la fornicación, de los terremotos, de las dificultades y las tribulaciones, y de la perversión y corrupción oculta y evidente.

¡Oh Al-lah! Perdónanos y perdona a nuestros hermanos creyentes que ya fallecieron, y no hagas que en nuestro corazón se encierre el desprecio y el odio por los que han creído en Ti como se debe. Tú eres el más Bondadoso y Misericordioso.

 


Source: https://www.islamland.com/esp/articles/sobre-las-caracteristicas-de-la-fitrah-dejar-crecer-la-barba-y-cambiar-las-canas