El verdadero mensaje de Jesús

EL MENSAJE

 

El segundo asunto, ‘El Mensaje de Jesús’, es por quizá el punto más importante a considerar. Así, si Jesús no fue Dios encarnado, pero sí un profeta del Dios, el mensaje que él trajo de Dios es la esencia de su misión.

 

Sumisión

 

La base del mensaje de Jesús fue la sumisión a la voluntad de Dios, dado que es la base de la religión que Dios prescribió para el hombre desde el comienzo de los tiempos. Dios dice en el Capítulo Aal ‘Imraan, el tercer capítulo del Corán, verso 19:

 

{ إِنَّ الدِّينَ عِنْدَ اللهِ اْلإِسْلاَمُ }

 

“Ciertamente, la única religión [verdadera] ante Dios es la autosumisión [del hombre] a Él.”

 

En árabe, la sumisión a la voluntad de Dios está expresada por la palabra ‘Islam’. En el Evangelio según Mateo 7:22, consta que Jesús dice:

No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo.”

Con esas palabras, Jesús hace énfasis en “la voluntad de mi Padre”, sometimiento de la voluntad humana a la voluntad de Dios. En Juan 5:30, se narra que Jesús también dijo:

Yo no puedo hacer nada por mi cuenta, sino que juzgo conforme a lo que escucho; así mi juicio es recto, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad de Aquel que me envió.”

 

La Ley

La “voluntad de Dios” está contenida en las leyes divinamente reveladas que los profetas les enseñaron a sus seguidores. En consecuencia, la obediencia a la ley divina es la base de la adoración. El Corán afirma la necesidad de la obediencia a las leyes divinamente reveladas en el capítulo al-Maa’idah, verso 44.

Hemos revelado la Torá. En ella hay guía y luz. De acuerdo a ella, los Profetas que se sometieron a Allah emitían los juicios entre los judíos, [también lo hacían] los rabinos y juristas según lo que se les confió del Libro de Allah y del cual eran testigos. No temáis a los hombres, temedme a Mí; y no cambiéis Mis preceptos por un vil precio. Quienes no juzgan conforme a lo que Allah ha revelado, ésos son los incrédulos.”

En el Evangelio según Mateo 19:16-17, consta que Jesús consideraba la obediencia a las leyes divinas como la llave al paraíso:

Un hombre joven se le acercó y le dijo: «Maestro, ¿qué es lo bueno que debo hacer para alcanzar la vida eterna?» Jesús contestó: «¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos.»”1

También en Mateo 5:19, Jesucristo insistía en una estricta obediencia a los mandamientos al decir:

Por tanto, el que ignore el último de esos mandamientos y enseñe a los demás a hacer lo mismo, será el más pequeño en el Reino de los Cielos. En cambio el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los Cielos.”

La ley divina representa una guía para la humanidad en todos los aspectos de la vida. Define lo bueno y lo malo a la vez que brinda un sistema completo que rige todos los asuntos de las personas. Sólo el Creador sabe mejor lo que es beneficioso para Su creación y lo que no. Así, las leyes divinas ordenan y prohíben diversos actos y sustancias para proteger de los peligros al espíritu humano, al cuerpo humano, y a la sociedad humana. Para que los seres humanos alcancen su potencial llevando vidas correctas, tienen que adorar a Dios a través de la obediencia a Sus mandamientos. 2

Esa era la religión transmitida en el mensaje de Jesús; sometimiento a la voluntad de un solo Dios verdadero obedeciendo Sus mandamientos. Jesús les destacaba a sus seguidores que su misión no cancelaba las leyes recibidas por el Profeta Moisés. Jesús mantenía la ley, tal como lo hicieron los profetas que vinieron después de Moisés. El capítulo al-Maa’idah, versículo 46 del Corán indica que Jesús confirmó las Leyes de la Torah en su mensaje.

E hicimos que les sucediera [a los Profetas de los Hijos de Israel] Jesús hijo de María, para que confirmase lo que ya había en la Torá. Le revelamos el Evangelio en el que hay guía y luz, como corroboración de lo que ya había en la Torá. Así también, como guía y exhortación para los piadosos.”

En Mateo 5:17-18, Jesús dice lo siguiente:

No crean que he venido a suprimir la Ley o los Profetas. He venido, no para deshacer, sino para llevar a la forma perfecta. En verdad les digo: mientras dure el cielo y la tierra, no pasará una letra o una coma de la Ley hasta que todo se realice.”

Sin embargo, Pablo, quien decía ser discípulo de Jesús, canceló sistemáticamente las leyes. En su carta a los romanos, capítulo 7:6, dice lo siguiente:

Pero ahora hemos muerto a lo que nos tenía aprisionados, y la Ley ya no vale para nosotros. Ya no estamos sirviendo a una ley escrita, cosa propia del pasado, sino al Espíritu: esto es lo nuevo.”

 

Unitarianismo

 

Jesús vino como profeta convocando a su pueblo a adorar solo a Dios, tal como lo hicieron los profetas antes que él. Dios dice en el capítulo an-Nahl (16);36 del Corán:

Por cierto que enviamos a cada nación un Mensajero [para que les exhortase a] adorar a Allah y a evitar al Seductor.”

En Lucas 3:8, el Demonio le pide a Jesús que lo adore, prometiéndole la autoridad y la gloria de todos los reinos de este mundo, “Produzcan los frutos de una sincera conversión, pues no es el momento de decir: “Nosotros somos hijos de Abraham”. Yo les aseguro que Dios puede sacar hijos de Abraham también de estas piedras.” Por lo tanto, la esencia del mensaje de Jesús es que solo Dios merece ser adorado y que la adoración de cualquier otra persona o cosa aparte de Dios o junto con Él es falsa. Jesús no solo llamó a su pueblo a este mensaje sino que también lo demostraba en la práctica inclinándose para adorar solo a Dios. En Marcos 14:32, dice lo siguiente:

Llegaron a un lugar llamado Getsemaní, y Jesús dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí mientras voy a orar.»”

Y en Lucas 5:16: “Pero él buscaba siempre lugares solitarios donde orar.”

Jesús los llamó a adorar al único Dios verdadero, el único que posee Sus cualidades. Dios no tiene los atributos de Su creación, ni tampoco ninguna criatura comparte Sus atributos. En Mateo 19:16-17, cuando el hombre llamó ‘bueno’ al Profeta Jesús diciendo:

Un hombre joven se le acercó y le dijo: «Maestro, ¿qué es lo bueno que debo hacer para alcanzar la vida eterna?» Jesús contestó: «¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos.»”

Él negó la atribución de ‘bondad infinita’ o ‘bondad perfecta’ que le endilgaban, y afirmaba que dicho atributo pertenece solo a Allah.

La vasta mayoría de los cristianos hoy día le rezan a Jesús, sosteniendo que él es Dios. De entre ellos, los filósofos sostienen que no adoran a Jesús el hombre, sino a Dios manifestado en Jesús el hombre. Este es también el razonamiento de paganos que se inclinan para adorar ídolos. Cuando a un filósofo pagano le preguntan por qué adora un ídolo hecho por manos humanas, responde que no adora en realidad al ídolo. Aún más, puede llegar a decir que el ídolo es solo el punto focal de la presencia de Dios, y por lo tanto dicen adorar a Dios manifestado a través de ese ídolo, y no al objeto físico en sí. Casi no hay diferencia entre ese hecho y la respuesta que dan los cristianos para adorar a Jesús. El origen de esta desviación se halla en la falsa creencia de que Dios está presente en Su creación. Tal idea justifica falsamente la adoración de un ser creado por Dios.

El mensaje de Jesús, que urgió a la humanidad a adorar a un solo Dios, se distorsionó después de su partida. Los seguidores posteriores, comenzando por Pablo, convirtieron ese mensaje puro y simple en una complicada filosofía trinitaria que justificó la adoración de Jesús, y luego la de la madre de Jesús, María3, los ángeles4 y los santos. Los católicos tienen una larga lista de santos a quienes acuden en momentos de necesidad. Si algo se pierde, le rezan a San Antonio de Tebes para tratar de encontrar el objeto extraviado.5 San Judas Tadeo es el patrón de lo imposible y se le reza para que interceda ante enfermedades incurables, matrimonios poco probables, y cosas similares6. El santo patrono de los viajeros era San Cristóbal, a quien los viajeros le rezaban para que los protegiera hasta 1969, cuando fue borrado oficialmente de la lista de santos por un decreto papal, luego de que se confirmara que era ficticio. 7 Si bien fue eliminado oficialmente de la lista de santos, muchos católicos en todo el mundo siguen rezándole a San Cristóbal.

Adorar ‘santos’ contradice y corrompe la adoración de un Único Dios; es en vano, porque ni los vivos ni los muertos pueden responder las plegarias de los humanos. La adoración de Dios no debe ser compartida de ninguna manera por Su creación. Respecto a esto, Allah dice lo siguiente en el Capítulo al-A’raaf (7):194:

Por cierto que lo que adoráis en vez de Allah son criaturas igual que vosotros.”

Ese fue el mensaje de Jesucristo y de todos los profetas que lo antecedieron. También fue el mensaje del último profeta, Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con todos ellos). Por lo tanto, si un musulmán o alguien que dice ser musulmán le reza a un santo, ha salido de las fronteras del Islam. El Islam no es una mera creencia, en la que basta con decir que nadie merece ser adorado excepto Allah y que Muhammad fue el último mensajero para así llegar al paraíso. Esta declaración de fe le permite al que la pronuncia entrar a las puertas del Islam, pero existen muchos actos que pueden contradecir esta declaración y expulsar a la persona del Islam tan rápido como entró. El más serio de dichos actos es rezarle a algo o alguien que no sea Dios.

 

Musulmán, no “mahometano”

Dado que la religión de Jesús, y la de todos los profetas anteriores, era la religión del sometimiento a Dios, conocido en árabe como Islam, sus verdaderos seguidores deben ser llamados siervos de Dios, lo que se conoce en árabe como musulmanes. En el Islam, la oración es considerada un acto de adoración. El Profeta Muhammad (la paz sea con él) dijo lo siguiente:

La súplica es la médula de la adoración.”8

En consecuencia, los musulmanes no aceptan ser llamados mahometanos, tal como los seguidores de Cristo son llamados cristianos y los de Buda, budistas. Los cristianos adoran a Cristo y los budistas a Buda. El término mahometanos implica que los musulmanes adoran a Muhammad (Mahoma), que no es cierto en absoluto. En el Corán, Dios escogió el nombre musulmán para todos los que de verdad siguen a los profetas. El nombre musulmán en árabe significa “el que se somete a la voluntad de Dios”.

Ésta es la religión monoteísta de vuestro padre Abraham, él os llamó musulmanes anteriormente y también fueron llamados así en esta revelación.” Corán, (22):78

En consecuencia, la esencia del mensaje de Jesús era que el hombre debe adorar sólo a Dios. No debe ser adorado a través de su creación de ninguna manera. Por lo tanto, Su imagen no puede ser pintada, tallada ni dibujada. Él está más allá de la comprensión humana.

   

    1     Versión King James y Versión     Autorizada.    

   

    2     The Purpose     of Creation, pp. 42-3    

   

    3     Llamada Santa María, se     convirtió en objeto de veneración en la Iglesia Cristiana desde la     era apostólica. Le dieron en el siglo III o IV el título de     theotokos, que significa “madre de Dios”. La devoción     popular a María – en forma de festines, adoración, y el rosario –     tuvo un papel muy importante en las vidas de los católicos romanos     y ortodoxos. (The New Encyclopaedia Britannica, vol. 7. pp. 897-8     and vol. 16, pp. 278-9).

   

    4     Los ángeles, Miguel, Gabriel, y     Rafael, fueron convertidos en santos y la celebración religiosa     conocida como Michaelmas (llamada “fiesta de San Miguel y todos     los Santos” por los anglicanos) les fue dedicada a ellos el 29     de septiembre por las iglesias occidentales, y el 8 de noviembre por     la Iglesia Ortodoxa. El culto de San Miguel comenzó en la Iglesia     Oriental en el siglo IV DC. Debido a la posición tradicional de San     Miguel como líder de los ejércitos celestiales, se incorporó la     veneración a todos los ángeles a su culto. (The New Encyclopaedia     Britannica, vol. 8, p. 95). Él     se convirtió así en el patrono de los soldados.

   

    5         The World Book Encyclopedia, vol. 1, p. 509.    

   

    6     The     World Book Encyclopedia, vol. 11, p. 146.

   

    7     Ibid., vol.     3, p. 417.    

   

   

 

   

   

    8     Sunan     Abu Dawud, vol. 1, p. 387,     no. 1474.