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La naturaleza de la fe religiosa es muy misteriosa. Como parte de sus creencias religiosas, la gente cree en una variedad de deidades. Hay personas que tienen fe religiosa en un poder supremo inimitable, y también hay quienes creen en algunos humanos como dioses, o en animales (como los simios), el fuego, ídolos hechos de piedra, y la lista continúa.

Es mucho lo que se asocia con tener una “fe” religiosa. Parte de ello tiene que ver con las creencias transmitidas de generación en generación. La identidad de la gente, por lo tanto, está atada a ello. Muchas veces, estas creencias y los sentimientos asociados a ellas no son completamente demostrables por la razón ni por ningún argumento racional. No hay nada bueno o malo con esto, sino que así es como la naturaleza de la fe religiosa ha llegado a ser.

Casi todos piensan que tienen razón en su fe y sus creencias. Estar con personas y grupos con fe similar fortalece aún más la fe de la gente, y ellos lo ven como un derecho, a pesar de que el razonamiento lógico y la argumentación a veces no pueden explicarlo todo. Es simple psicología humana.

Los argumentos del Islam se basan en el razonamiento intelectual

Los musulmanes creen, sin embargo, que la religión islámica es diferente en este contexto. Uno puede argumentar que al igual que en otras religiones, hay aspectos en ella que no son completamente demostrables por la razón, pero por otro lado el texto coránico, que es la palabra de Dios dirigida a la humanidad en general, recurre a la razón intelectual, el pensamiento crítico y el proceso de reflexión como medios no sólo para reforzar la fe de los creyentes, sino también para llamar a los no creyentes a reflexionar sobre la autenticidad del Islam como la forma de vida para toda la humanidad. A pesar de que ninguna creencia religiosa puede estar completamente basada en la lógica y el razonamiento, el Islam y el Corán proporcionan más que suficientes ejemplos y una oportunidad de examinar la veracidad y la solidez de su mensaje a través del lente de la evidencia y el conocimiento empíricos.

Nadie (musulmán o no) podrá negar que el pensamiento crítico y la reflexión puedan ser catalizadores mayores para cambiar la vida propia. El pensamiento crítico ha sido utilizado por muchos para mejorar sus vidas simplemente porque un pensador crítico hace preguntas que sondean una situación, recolecta tanta información como le es posible, reflexiona sobre ideas recogidas y generadas en el contexto de la información disponible, mantiene una mente abierta y sin prejuicios, escruta detenidamente las hipótesis y busca alternativas.

Esta es la razón, por lo tanto, de que los nuevos musulmanes conversos atribuyan el uso del razonamiento inteligente, la reflexión y el pensamiento crítico cuando explican su viaje hacia el Islam. Estas personas cortan la histeria creada en los medios para ver al Islam con un lente crítico y seguir la verdad que llega a ellos como parte de este proceso. ¿De qué otro modo puede explicarse el incremento de las conversiones a pesar del aumento de la retórica anti-islámica? ¿De qué otro modo puede explicarse que más predicadores no musulmanes se han convertido al Islam que nunca antes? Aunque, como musulmanes, creemos que la guía proviene sólo de Allah, el uso del razonamiento intelectual con que Dios ha dado a una persona tiene un papel poderoso a la hora de que los musulmanes conversos tomen esa decisión que cambia sus destinos. Y una vez convertidos, ellos rara vez vuelven atrás a sus antiguas creencias, simplemente porque una fe cuyas bases están construidas en la lógica y la razón es mucho menos propensa a ser derribada que una construida simplemente sobre una serie de ritos y sacramentos.

Razones mencionadas por los nuevos conversos

Entre las razones por las cuales la gente se convierte al Islam están la elocuencia del lenguaje del Corán, su abrumadora evidencia y pruebas científicas, los argumentos basados en el razonamiento intelectual, y la sabiduría Divina detrás de varios temas sociales. La singularidad y belleza del texto coránico ha maravillado a los mejores lingüistas y eruditos árabes. Mientras mayor es el conocimiento de las personas sobre el lenguaje, más aprecian las maravillas de la fluidez textual del Corán. Revelado hace más de 1 400 años, el Corán también contiene numerosos hechos científicos que han sido validados por la ciencia sólo en nuestros tiempos. Además, es el único texto religioso conocido que reta a la humanidad a pensar, reflexionar y meditar sobre la creación en su conjunto, sobre temas sociales, sobre la existencia de Dios, y más. El Corán, en muchos aspectos, desafía a la gente a reflexionar y pensar sobre sí mismos, en lugar de hacer caso a las habladurías de aquellos cuya crítica no tiene fundamento. Finalmente, el Corán proporciona una solución a numerosos problemas sociales, y es conocido que el alejamiento de esas soluciones causa caos social a todo nivel.

El Corán es una afirmación de confianza en un Ser Supremo, el único libro religioso que tiene una afirmación confiable de un Ser Supremo en todos los temas desde la creación del universo hasta el componente más particular del medio social. Más aún, su Texto Divino –el lenguaje y la prosa del Corán– es muy diferente del lenguaje de los dichos del Profeta, lo que demuestra que el Corán no proviene de la imaginación creativa o de las palabras inspiradas del Profeta Muhammad, como muchos escépticos han alegado en el pasado y continúan haciéndolo incluso hoy día.

Podemos ver que la mayoría de estas razones sólo pueden ser atribuidas al proceso de pensamiento crítico y reflexión intelectual. Sin embargo, el razonamiento frío no es suficiente. El corazón tiene que estar enfocado en la búsqueda: una búsqueda cuyo objetivo es llegar a la verdad en su núcleo. No es de extrañar, entonces, que cuando la gente sincera escucha el Corán por primera vez, y lo entiende, dice:

“Creemos en él; por cierto que es la Verdad que proviene de nuestro Señor. Ya nos habíamos sometido a Allah antes de esta revelación”. (Corán 28:53)

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El Corán desafía a la humanidad en general a pensar, reflexionar y meditar sobre sus propios asuntos en numerosas ocasiones. Esto es a lo que se refiere el Corán cuando dice:

  • Así aclaramos los signos para quienes reflexionan. (Jonás, Corán 10:24)
  • ¿Acaso no reflexionan en su propia existencia [cómo Allah los ha creado]? Allah ha creado los cielos, la Tierra y lo que hay en ellos con un fin justo y verdadero, y con un plazo determinado [hasta el Día del Juicio], pero muchos de los hombres no creen que habrán de comparecer ante su Señor. (Los Bizantinos, Corán 30:8)
  • Él es Quien os ha hecho la noche para que descanséis en ella y el día para que os ilumine [y podáis realizar vuestras actividades]. Ciertamente hay en ello signos para quienes reflexionan. (Jonás, Corán 10:67)
  • ¿Acaso cree el hombre que se lo dejará actuar a su antojo, sin que le sean impuestos límites ni sea cuestionado por ello? (La Resurrección, Corán 75:36)
  • ¿Acaso creíais que os creamos sin ningún fin, y que no ibais a comparecer ante Nosotros? (Los Creyentes, Corán 23:115)
  • ¿Acaso crees que escuchan con atención tus palabras y reflexionan? Ellos son como los ganados que no razonan, o peor aún. (El Criterio, Corán 25:44)
  • ¿Acaso no se dieron cuenta que su Mensajero no era un demente, y que no era sino un amonestador evidente? (El Muro Divisorio, Corán 7:184)
  • Si hubiéramos hecho descender este Corán sobre una montaña, la habrías visto temblar y derrumbarse por temor a Allah. Así exponemos a los hombres los ejemplos para que reflexionen. (El Destierro, Corán 59:21)

Al estudiar muchos casos de nuevos musulmanes conversos, vemos que el pensamiento crítico y el razonamiento han llevado a la gente a cambiar sus creencias no islámicas, las mismas que con anterioridad supuestamente han movido montañas, pero que fueron diluidas por la voz de la razón fácilmente visible en los fundamentos del Islam. Un mero proceso de pensamiento y reflexión lleva a la luz muchas cosas que de otro modo se mantendrían veladas por las distracciones y las fuerzas de expertos anti-islam. Aquellos que se empeñan en ver sólo lo negativo no pueden ver la luz de la verdad. Por el contrario, se mantienen en un análisis superficial sin fin, que fracasa en probar sus filosofías equivocadas.

Hay muchas estadísticas en los medios que subrayan el ritmo fenomenal al que la gente se está convirtiendo al Islam. Aunque la autenticidad de todas estas fuentes no ha sido validada para el propósito de este artículo, algunas de ellas incluyen las siguientes:

¿Qué pasa con los musulmanes?

Si las voces de la razón inmersas en las enseñanzas del Islam están provocando que los no musulmanes se conviertan al Islam en masa, ¿por qué tantos musulmanes que nacieron en la religión por lo general no la siguen plenamente para disfrutar así de sus enseñanzas? El hecho es que puede ser la falta de pensamiento crítico y reflexión de parte de algunos musulmanes lo que está obligando al mundo musulmán a tener una forma inferior de vida en conjunto. El Islam y sus enseñanzas encierran la promesa de vida plena y pacífica para todos. Sin embargo, los musulmanes siguen haciendo caso omiso de los fundamentos y se mantienen empantanados en temas sociales y morales, causando dolor y sufrimiento innecesarios sobre sí mismos y sus familias. El hecho es que sólo si ellos pensaran y reflexionaran sobre las enseñanzas de su propia religión, podrían escapar de muchos problemas y desafíos que enfrentan.

El Mensaje

Para los no musulmanes que sólo han arañado la superficie del Islam y pueden distraerse con aquellos que son los portadores equivocados de la antorcha de esta religión, y por las voces sesgadas de los medios de comunicación, el mensaje es simple: traten de ver las enseñanzas del Islam con un lente crítico. Puede ser que sean capaces de ver más razón de lo que creían inicialmente que no estaba presente. A los musulmanes, el mensaje es que a veces no aprecian las enseñanzas de su propia religión simplemente porque nunca piensan ni se cultivan más allá de unas cuantas prácticas religiosas en sus vidas cotidianas. Un esfuerzo concentrado por aprender, pensar y reflexionar más nos ayudará a estar más cerca de las enseñanzas religiosas, de forma que puede mejorar drásticamente nuestras vidas.